Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP)

Ejemplo

La historia de Marcela

Marcela vive con su esposo, hermano y dos hijos. Trabaja a tiempo parcial para un centro de la comunidad local. Su hermano tuvo un accidente de auto hace varios años, y desde entonces, las lesiones del accidente lo han limitado a trabajar solo unas horas por semana.

Aún así, la familia de Marcela nunca tuvo problemas para pagar las cuentas hasta que el esposo de Marcela perdió su trabajo. Aunque aún podían pagar el alquiler, apenas les alcanzaba el dinero. Marcela decidió que necesitaban ayuda para pagar los alimentos.

Su primer paso fue familiarizarse con el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) del DSS.

Solicitud de SNAP

Marcela solicitó SNAP en línea usando Access Nevada. En su solicitud, indicó el ingreso de su familia, sus recursos y su situación de vivienda, y reunió sus talones de pago, expedientes del banco y otras pruebas de ingreso de su familia y situación en caso de necesitarlas.

Aproximadamente una semana después de entregar su solicitud, Marcela recibió un aviso de su oficina de la División de Servicios Sociales (DSS) en que le indicaban que podría calificar para SNAP, pero primero necesitaba programar una entrevista. Durante la entrevista, se habló de la discapacidad del hermano de Marcela. Cuando el personal de SNAP determinó cuánto debería recibir en beneficios la familia de Marcela, dedujo del ingreso familiar el dinero que la familia de Marcela gastaba en atención médica para su hermano. De esta forma, recibirían más SNAP que de otro modo.

Uso del SNAP

Unas dos semanas después de su entrevista telefónica, Marcela recibió un aviso de que le habían aprobado $400 al mes en SNAP. Este es el monto de beneficio máximo para los hogares de cinco personas ($1,183), menos el ingreso neto que Marcela recibe del trabajo. Además, recibió su tarjeta EBT de Nevada en el correo, junto con instrucciones para su uso.

Antes de ir a la tienda, Marcela acudió al sitio web de la tarjeta EBT de Nevada para ver cuánto tenía en beneficios de SNAP en su tarjeta EBT. De este modo, ya sabía cuándo podía gastar en comida al ir a la tienda.

La primera vez que fue, Marcela se fijó en el escaparate para asegurarse de que tuviera el signo de “Nevada Quest”, y así saber que su tarjeta EBT funcionaría. Hizo algunas compras y cuando llegó a la caja, sacó su tarjeta EBT y pagó los artículos con sus beneficios de SNAP sin ningún problema.

Después, fue a un mercado agrícola cercano donde se aceptaba la tarjeta EBT. El mercado también participaba en el programa Double Up Food Bucks, por lo que podría obtener un buen descuento en frutas y verduras. Sabía que era la temporada de manzanas, y unas manzanas maduras vendrían muy bien para el desayuno.

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